Trabaja entre 2% y 3% de sal según crujiente deseado y carga aromática. Usa agua sin cloro, sumerge con pesos limpios y expulsa aire atrapado. Si la temperatura cae, extiende el tiempo; si sube, revisa diariamente, evitando oxidaciones y caramelizaciones indeseadas en verduras dulces.
Comienza con repollo picado, sal, alcaravea y flores de milenrama, masajeando hasta crear salmuera natural. Integra tiras de zanahoria y hojas jóvenes de diente de león para contrastes. Fermenta en frascos protegidos, desahogando gases, y traslada al frío cuando la acidez te parezca equilibrada, vibrante y limpia.